jueves, 26 de marzo de 2009

Coplilla Experience


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Rafael de León

Fue hijo de los condes de Gomara. Era de trato sencillo y exquisito, (fruto de su excelente educación. Estudió derecho en Granada, donde conoció a Federico García Lorca con el que entabló una gran amistad, que según algunos críticos fue fundamental para la obra que después creara nuestro protagonista. Era hombre al que le encantaba pasar horas y horas hablando de folclore, viendo teatro o escuchando cantantes, viéndose cada día más claro que nunca iba a ejercer la abogacía. Casi en la frontera de la década de los años treinta compuso su primera canción ambientada en los cafés-cantantes de la Sevilla de entonces, fue el cuplé titulado "El saca y mete". Un día conoció al maestro Quiroga y éste le sugirió que se trasladara a Madrid, y así lo hizo en 1932, empezando a trabajar junto al maestro en la academia que éste tenía en la calle de Concepción Jerónima. La primera copla que compusieron juntos fue el pasodoble "Manolo Reyes", y su primer gran éxito fue la copla "Rocío".

Más tarde se les uniría Antonio Quintero, formando el famoso trío Quintero, León y Quiroga. Algunos años más tarde Rafael de León haría más colaboraciones con otros compositores, pero cabe destacar cuando formó pareja con Juan Solano pues fueron muchos los éxitos que cosecharon juntos.
Rafael de León fue letrista de casi todos los grandes intérpretes de la Copla, pero en lugar de citar algunos de éstos artistas mejor vamos a recordar algunos de los títulos de canciones que nacieron de su inspiración. En la década de los treinta compuso entre otras: María del Valle, Coplas, Manolo Reyes, Bajo los puentes del Sena, ¡Ay Maricruz!, María de la O, Rocío, Ojos verdes, Doña Sol, Triniá. En la década de los años cuarenta: Catalina, No te mires en el río, A la lima y al limón. La rosa y el viento, Tatuaje, No me quieras tanto, Callejuela sin salida. Yo soy esa, Y sin embargo te quiero, Francisco Alegre, La Parrala y un largo etc.
En los años cincuenta podemos destacar canciones como El romance de la reina Mercedes, La Zarzamora, Romance de valentía, Pena penita pena, Amante de abril y mayo, Dime que me quieres. Mañana sale, Capote de grana y oro y Candelaria la del puerto. De los años sesenta en adelante: La loba, Tengo miedo, Te he de querer mientras viva. Te quiero te quiero, Pastora Imperio, etc. Cabe destacar que Pastora Imperio formó parte del disco grabado por Rocío Jurado en 1988 con canciones inéditas de Rafael de León, musicadas por Juan Solano, y que sirvió como homenaje postumo para nuestro ilustre letrista que falleció de un ataque cardíaco, el día nueve de diciembre de 1982 en Madrid.

viernes, 20 de marzo de 2009

La risa de los pájaros

De bruces, en toda mi longitud, con la dignidad degradada y, todo el peso del cuerpo sobre mi salvadora; la palma de mi mano izquierda. Estoy atravesando el Parque Pignatelli, está oscuro, falta luz en algunas farolas, la temperatura, agradable. Hora, las 21, 30, voy rápido porque llego tarde a una cita, sin zeta. En el último tramo, junto a la plaza Diego Velázquez, suelo adoquinado, algunos, levantados a mala leche por las raíces de los árboles que empujan hacia arriba la tierra alicatada de piedra. Oigo el uhu-uhu de un pájaro, y huy-huy de otro, y el tumulto de algunos más, sweet nuture, levanto la cabeza. Hay varios bloques que sobresalen hasta cuatro centímetros, (de eso me di cuenta después), tropezón, y al santo suelo, incredulidad, desconcierto, ligero aturdimiento. - ¿Está bien?, me dice alguien. -Creo que sí, respondo,- -gracias. Me levanto rápido, me palpo las rodillas, las caderas, el pecho. Todo bien, solo me duele un poco la muñeca izquierda, pero no hay rasguños, ni golpes en ningún otro lugar de mi cuerpo. Me fijo hasta donde había llegado mi cabeza, a un palmo del muro de granito, veintitrés centímetros y, me descalabro, me abro la cabeza. Un paso mal dado, no fijarse en el camino, y cráneo roto, y sangre, y sesos desparramados, y ambulancia, y uci, y en coma, y resurrección, o quizá, muerte, sabor agridulce, venda, ¡vete a urgencias!, no voy a urgencias, me duele, ibupropeno, la cama, cierro los ojos, me quedo dormido y, sueño con pájaros que se ríen, ¿cómo se sabe cuándo un pájaro ríe?, o cuándo se estremece, como dice Antón Castro. Me levanto, y sólo recuerdo la risa de los pájaros y, que, La Risa de los Pájaros, sería un estupendo título para una novela, pero no escrita por mí, por Philip Roth, o por Paul Auster, o por Juan Francisco Ferre, que escribe de los pájaros-asno, yo, pongo demasiadas comas.

Debería poner aún más comas, sobre todo al andar.

lunes, 16 de marzo de 2009




La actuación de Los Ziteros de La Casa de Zitas en El Pequeño Teatro de Los Libros, fue, como era de esperar, apoteósica.

La entrevista que nos hizo Javier López Clemente, a pesar de las dificultades implícitas de la jerga inventada por nosotros a partir del romaní, o caló y, castellano polvoriento, para confundir a Cardenios y Luscindos, estuvo convincente, (nosotros pensamos que en una entrevista, el que importa es el entrevistador) y tradujo como hay que traducir: sin ceñirse a la literalidad de las respuestas.

Es de agradecer que en su crónica no haya revelado ninguno de los importantes proyectos del colectivo, sobre todo, el que dejamos caer como quien no quiere la cosa y, que pretende desmontar todas y cada una de las travesías retórico-filosóficas de Ortega y Gasset, ni la sorprendente noticia de que el autor de Muerte en Venecia no bautizó a su protagonista como Eschenbach, sino como Zitaschenbach, pero como sonaba menos judío lo cambió poco antes de su lanzamiento.

Arriba, en el vídeo, pueden ver a seis de nosotros en el fin de fiesta final, como adelanto místico de nuestra sensibilidad, vestidos de forma pluriforme y calidoscópica, en una actuación cuasi bíblica.

El resto, Work in progress, pero aún tenemos que hacer un casting de sherpas.

domingo, 15 de marzo de 2009

lineas divisorias








Las cosas

podrían ser de otra manera,

si cuando nos conocimos,

ya se hubiera descubierto

en nuestro ADN,

la secuencia exacta

de cada hebra de amor,

y en qué antiparalela

estaba configurado

el odio.

viernes, 13 de marzo de 2009

Fulgores de primavera

La primavera y sus delicias, llegan a esta ciudad, mora, y pringá´ en flambeados culturales.

Mañana, en Las tardes de blog, de Javier López Clemente, la sonoridad de nuestras voces, el ritmo, y la gracia de nuestros agudos y graves, desvelarán cosas, cosas nunca oídas hasta ahora en esta desvalida ciudad, canastera, baturra y desafinada.

Los críticos, jamás perdonarán que la unión de unos nadies, de unos marcianos de la cultura, organicen tal movida y, apertura de caminos. La fecha de mañana, 14 de marzo, será recordada a lo largo y ancho de los tiempos. Cada respuesta, una clavá´, una ruptura de esquemas, un golpe de martillo con rabia, sabiduría e instinto. No tendremos límites.

Quien vaya, podrá decir a sus nietos: "yo estuve allí y, todos aquellos fenómenos de la oratoria, me llegaron directo al corazón". El derroche de magnetismo y encanto de nuestra revelación estética, dejará sin aliento a los presentes y, las primeras flores de la primavera, se abrirán de par en par, llenas de gratitud.

Javier, que es muy inteligente, e intuyendo la masiva afluencia de público, intentó que nos dejaran el palacio de deportes, Príncipe Felipe, pero luego lo pensó mejor, y dijo: "que se jodan", lo haremos en, El Pequeño Teatro de los libros, (Silvestre Pérez 21- Barrio de Las Fuentes) para un aforo selecto, minoritario y cerrado. Ya habrá tiempo para salir de gira.

Yo, sugeriría que no pusieran sillas. ¿Para qué?, si nuestras verdades van a poner a la gente de pie, estallando pompas de adrenalina con las palmas.

Si esto sucediera en la época de Franco, los componentes de La casa de Zitas, iríamos todos presos, por revolucionarios, marranos, locos, pervertidos, psicópatas e impuros.

Insisto, desde Platón, no se recordará nada igual.

jueves, 12 de marzo de 2009

Inquietud alterna




A ciertas horas, me amo, tal como soy.

Pero la mayoría de las veces, sólo amo al que me gustaría ser.








Just the way you are
Don't go changing, trying to please me
You never let me down before
I don't imagine you're too familiar

And I don't see you anymore
I would not leave you in times of trouble
We never could have come this far
I took the good times, I'll take the bad times
I'll take you just the way you are

Don't go trying some new fashion
Don't change the color of your hair
You always have my unspoken passion
Although I might not seem to care

I don't want clever conversation
I don't want to work that hard
I just want some someone to talk to
I want you just the way you are.

I need to know that you will always be
The same old someone that I knew
What will it take till you believe in me
The way that I believe in you.

I said I love you and that's forever
And this I promise from my heart
I could not love you any better
I love you just the way you are

I don't want clever conversation
I don't want to work that hard
I just want some someone to talk to
I want you just the way you are.
I want you just the way you are.
I want you just the way you are.

lunes, 2 de marzo de 2009

Punzante fado



Escucha este fado, cielo, encanto.
Escuchalo y, déjate llevar, aturdir,
por esa emoción melancólica.
Hazlo sin miedo. El fado, contiene una magia especial;
acentúa la nostalgia y, afloja la tensión intestinal del podrido presente.
Escucha este fado, no hay nada malo en sentir nostalgia.
Nostalgia del mar, nostalgia del trabajo perdido,
nostalgia del piso que te acaban de embargar,
de los seres queridos que ya no te quieren,
de los viajes que ya no puedes hacer,
del fantástico coche que tenías.
Los tiempos mandan, honney.
Parece que te vas a morir, ¡es más!, te quieres morir,
pero no, no te mueras, Escucha este fado de Dulce Pontes,
es una llave con la que abrir el corazón
para que sangre un poco,
una sangría boreal, que te descuartice las preocupaciones.
Si no tienes a nadie que te abrace, abrázate tú,
a solas, abrázate hasta asfixiar la soledad
de tu sonámbula habitación.
Sube el volumen y mira cómo, el mar se estrella,
una y otra vez contra la dura roca,
una y otra vez, hasta erosionarla.
Es la forma que tiene de abrazar, el mar.
¿Que tardas mil años?, qué más da, ¿qué prisa tienes?,
deja que salga el mar de tus ojos, gota a gota,
hasta tu boca seca, hasta tu lengua muda,
hasta inundar de vacío estas noches eternas.

sábado, 28 de febrero de 2009

My song



Ya está acercándose la primavera. Mis cartílagos me demuestran que dios me odia y, aunque odio con odio se paga, no pienso blasfemar.

Se ceba en el menisco de mi rodilla izquierda, en el cojinete entre tibia y fémur que me lesioné hace treinta años, por una torsión en un mae geri, haciendo kumite en el gimnasio de Antonio Piñero. Estuve ocho o diez años haciendo karate y ahora me arrepiento de todo corazón.

Me arrepiento tanto de tantas cosas. Estoy todo el rato arrepintiéndome.

¡Tres, dos, uno!, grabando. -Tu cara, tiene que adoptar un rictus de arrepentimiento, pero ojo, sin sobre actuar. -Piensa en algún daño que hayas causado a alguien, en algún repiqueteo de putadas cuyo ultrasonido haya desconfigurado el epicardio de algún ser querido. -¿lo tienes?. -Bien, bien, así, ya se te ve algo angustiado, pero todavía tienes los ojos risueños y orgullosos. -Tienen que aparecer, ciegos, mirando más allá, más allá, como a un horizonte de dolor que tú causaste y, ahora te perturba y entristece. -Eeeso, eso es, perfecto. ¿Se puede saber en qué has pensado?.

-En el puto menisco, que todas las primaveras, anda crucificándome y me da unos latigazos exuberantes. -Estoy pensando en las ojeras de una Isis, talladas por el fuego lento de una traición fraguada por mi, pero sobre todo, make me sad, el que si hubiera dedicado esos ocho o diez años a aprender a tocar el piano, ahora podría interpretar, Your Song, como Elton John.

jueves, 26 de febrero de 2009

Qué, joía, la marquesa.

Jaime Gil de Biedma, en su última conferencia hizo referencia a este poema del inmenso dramaturgo, Pierre Corneille.


Marquesa,si veis los rastros
que la edad dejó en mi sien,
acordaos que a mis años
mucho más vos no valdréis.
El tiempo las bellas cosas
se complace en corromper
marchitará vuestras rosas,
igual que arrasó mi piel.
En el giro de los siglos
todo es nada y a la vez
como os ven, a mí me han visto,
como me veis, os veréis.
(La Marquesa):
Quizá algún día seré vieja,
pero hoy tengo veintiséis.
Le responde la Marquesa:
— Te jodes, viejo Corneille.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Durante un tiempo feliz, solía ir con alguna frecuencia a las playas de levante. El coche, siempre lo conducía ella, de forma segura, rápida y a veces temeraria.
Este poema ya tiene cuatro o cinco años. Está inspirado en el temor a la inminente hostia emboscada en cualquier adelantamiento o curva. -Qué bien conduces, mi amor, le decía yo, mientras mi mente diseñaba un epitafeo.


Voces que ya no existen
envían una algarabía de silencios
como bienvenida
a mi recién estrenada tumba.

Y yo, con la sequedad que me caracteriza
menosprecio tan cordial recibimiento.

Mis narices siguen impregnadas
del olor a jazmín suspendido en el anochecer
de aquella carretera sin párpados
que se encaprichó de mí
y situó delante del coche
una palmera desnuda, descalza y silenciosa
que puso exquisito cuidado
en no despertarme.

viernes, 13 de febrero de 2009

Arrebato



Esa cazadora roja, tuneada con el nombre de nuestro grupo de resistencia a la auto complacencia: La Casa de Zitas, expresa con claridad, que pretendemos movernos por arrebato.

Sagrario, arrebatada y, entregada a la causa que va a llenar parte de nuestras vidas, introduce su gozoso cuerpo en el interior de esa prenda incendiada, ocultando la cara, como corresponde a una diosa de incógnito.

La noche del domingo se bebía, oloroso, hasta el fondo de cada copa, hasta llegar a los posos; hasta las heces de una sangre ennegrecida, para desclerotizarla, hasta la matriz polifónica de nuestro escepticismo para que quedara licuada, lista para impulsar el tiovivo del arrebato. Sin él, no hay nada. Nada gravita alrededor de nada, si no hay atracción: hablar hasta desgañitarse, creer, hasta que se hunda el cielo del hastío, explicar, explicar lo inexplicable desde el anverso exculpatorio del busto y el vientre de la complicidad.

Que no decaiga la complicidad, complicidad insepulta para todos. Lo demás, es carcoma inmovilista; purulenta pasividad adiposa y acomodaticia.

Toco a arrebato ante lo impreciso, lo imperfecto, ante lo todavía inapreciable. Nos hemos alistado en un pequeño ejército de autoliberación, hipersensible a sus propias intuiciones, dispuestos a organizar conciertos de su propio desconcierto.

El roce, hace el cariño y crea conjeturas vaporosas, por ello, todos los domingos a las 7.30, en el Don Casto, hay disección de hipótesis, hay fricciones, especulaciones, divagaciones, reglas e intenciones. Estamos a punto de patentar un jabón que elimina la ranciedad, que purga las ínfulas de trascendencia y limpia el pecado de la vanguardia.

Ninguno de nosotros hacemos números circenses, pero sabemos donde está el truco del almendruco, del gigantismo institucionalizado; sabemos pasar, de quedar prendidos o prendados en eventos empíricos, aus-piciados por el padre Ayuntamiento y, la madre Gobierno.

Un sexto o séptimo sentido, nos guía. En más de un lugar, hay polvorines de inteligencia, de sencillez y de ilusión. Se trata de estar con las antorchas encendidas y cuando comprendamos estar a la distancia exacta, prender hasta desflorar el himen del arrebato.

De momento, la más arrebatada, es la que viste esa cazadora roja, la más desflorada, desahogada, chiflada, ilusionada, trabajadora y, deliciosamente arropada por su revuelta grafitera.

martes, 10 de febrero de 2009

A contrapalma

He perdido el ritmo.

Me amenaza una temporada de tumbos, aunque sigo meneando la patita goyesca, que es con la que siempre vuelvo a las andadas. De momento, ayuno e ignominia eufórico-poética.

No me queda ni el recurso de españolear colgando vídeos de Marifé de Triana, porque eso significa no ir en dirección contraria al imperio de las serenatas. No seré nata, me dije un día y esa auto premonición se ha cumplido, ahora no soy, nata de nata.

domingo, 1 de febrero de 2009

Grandma







Me acabo de enterar de que es posible enviar desde Word, cualquier tipo de maquetación a mi blog, sin tener que usar el editor de blogger, con todo tipo de dibujos, fotos, textos, etc.

Para ver si he hecho todo lo que me pide Microsoft Word y este post se incrusta correctamente, busco, primero una foto. Ya está.


Mi abuela Luisa, recibiendo un beso de su hija Petra, que es mi madre.






¿A que es tierna?. Yo también he salido tierno, no podía ser menos procediendo de esa pareja matriarcal. Hermosas las dos. Cada vez que veo esa foto me reconcilio conmigo mismo. La que me parió, y la que me crió. Las dos, nacieron en Fuentes de Jiloca, a 19 kms de Calatayud. Mi abuela, fue quien me llenó de leyendas, cuentos, fantasías, canciones y, modeló mi sensibilidad con paciencia para que, a esa criatura que era yo, no le faltase nunca una visión femenina del mundo. Y si no, ¿a que se debe que tenga más amigas que amigos?, que me interesen mucho más los argumentos que brotan de los pechos, que de las pelotas?.



Tengo un tablero de ouija debajo de la cama, (algún día hablaré de él) que nunca he usado, pero hay intención de llevarlo a la tertulia por aquello de que hacen falta varios dedos que rocen el culo del vaso, para intentar preguntarle al espíritu de mi abuela, que qué opina de mi. Si me tiene que echar alguna bronca, que me la eche. Yo creo que vendrá, porque sin ouija ni nada, la percibo. No sé, es algo extraño. No creo en esas cosas pero soy parte de sus mimbres y por algún lugar cerca de mí, aletea como ángel de la guarda.

Voy a ensayar algún tipo de salutación para cuando tenga que convocarla, debería ser algo así:


Oh, tú, Luisa, abuela querida, ven, ven a posarte sobre las tremendas inseguridades de tu nieto favorito. Dime si he actuado mal, ven conmigo. Te pido que vengas desde los invisibles reinos del más allá. Haz un alto en tu servidumbre a la patrona de tu pueblo, La Virgen de la Soledad, y dispón tu tierna sombra. Que haga algún crujido real desde su irrealidad.


El día que se celebre esa sesión sobrenatural, os informaré debidamente, si se corporiza o no se corporiza el hermoso espíritu de mi abuela.










miércoles, 28 de enero de 2009

Viento



El Dios, CAMARÓN.

Hay momentos de viento cabrón
y los pájaros carpinteros como yo
se refugian en el hueco de su pino
y allí me quedo, decúbito supino.

Emulando las comparativas de Manuel Vilas, John Updike, es el Camarón de Norteamérica y, viceversus.

¡Corre, Camarón!, le dice el Rabbit de, La Belleza de los Lirios. Ya soy translúcido, como mis brujas, como tus tientos. Ahora, libres los dos del cancer de pulmón, a la luz del cigarro, ¡unas alegrías!.

jueves, 22 de enero de 2009

Sólo para la noche


De la Plaza San Francisco a la Plaza de España, leo 27 páginas, entre parada y parada, entre semáforo y semáforo, entre reojo y reojo con cara de mala hostia hacia quienes hablan por el móvil, por bulerías, sin cortarse un pelo, sin bajar el volumen del desparpajo.

Aquellos a quienes les gusta la poesía, que vayan, que vayan corriendo a la librería Antígona, a por uno de los 101 ejemplares de Solo para la noche.

Ana Muñoz, dice en la pág 47, "quiero escribirte un poema lleno de ventajas" y para ello no duda en extralimitarse ofreciendo intimidades sorprendentes.

El poeta escribe, y el lector lee y, si el poema es bueno, los dos experimentan el mismo escalofrío, la misma conmoción.

Ana, sabe que para acercarse a la verdad, tiene que hurgar en sus llagas, reales o imaginadas. No hay otra forma de que suba a la superficie el misterio.

Ana, sabe que todo depende de un hilo. Un hilo que te viste, pero que si alguien tira de él, te quedas desnudo, sólo, en el centro de ti mismo, sólo, con la angustia y el deseo.

El primer poema nos presenta a una suicida de 18 años que quiere escapar, capar una tormentosa adolescencia para volver al claustro materno.

En el segundo, nos invita a cantar con ella una canción azul, entre un rumor de olas de septiembre. En otros, cuenta los besos que no le dan, las palabras que no se dejan encontrar, las puertas cerradas que hay detrás de cada puerta. Habla de escobas hechas con pelos de coño, de latidos de caracola, de no dormir sola y hacer el amor en cadena perpetua, de que los dolores grises son masculinos, y los femeninos, marengo, del llanto de escupitajos y piedras que configura el silencio, de palabras capaces de penetrarla y para las que se abre de piernas, de un extraño viento interior que le levanta las faldas.

La autora se sale, en su descenso hacia el yo y, esa exploración introspectiva troquela versos sutiles, sin quebraduras bruscas. Es un pregón al que ha limado cuidadosamente la rebaba de cantinelas urbano- cósmicas, urbano-bíblicas o urbano-jautas.

De La Plaza de España a Cuellar, caen las otras 27 páginas. Es fantástico el encantamiento que produce la lectura. Impide que se escape la atención hacia cualquier voceras de móvil de los que hablan a todo gas.

A todo gas, recomiendo ir a Antígona a por Sólo para la noche, edición limitada.
Verán como le es posible a una autora de veinte años, alcanzar la revelación y expresar con increíble intensidad, la sequedad de alma, y un mar de hastíos.
¿Imaginación, talento, técnica, intuición, destreza?, ¿o transcripción de amargas experiencias?.

Cuesta situar a alguien que siempre esgrime alegre sonrisa, mirada radiante y dulzura adolescente, componiendo una arquitectura poética tan angustiosa.

"Será eso,
la angustia del diccionario,
saber que lo tengo todo sobre mis manos,
todas las miradas,
las melodías,
los sabores,
las caricias, todas las palabras.
El verbo exacto para cada oración
o para cada -estar sentada viendo la vida pasar.-
Será eso,
la angustia del diccionario,
saber que lo tengo todo sobre mis manos
y mis rodillas.
Todo,
todas las palabras,
y no se dejan encontrar."

lunes, 12 de enero de 2009

Que hermoso

Carlos Edmundo de Ory a Miguel Labordeta.

Madrid, 8 de noviembre de 1951.

"...Tú estás llamado a ser quien me ayude, si lo deseas a salvar la poesía de los poetas.

España se ha vuelto una sección de poetas. Yo sé que tú estás sintiendo como yo. Pero tú tienes sangre en los cojones. Por eso te hablo delante de la garganta abierta y erótica de la lluvia que jode con el viento como una puta caída de los cielos."

jueves, 1 de enero de 2009

Rompimos




Rompimos con el 2008,
con el 2007
con el 2006,
con el 2005,
con el 2004,
con el 2003,
con el 2002,
con el 2001,
con el 2000,
con 1999, el año que murió Manuel Vargas Jimenez: Bambino.

Rompimos, hasta que el mosto ensalivado de las uvas, se me atragantó al escuchar su voz, desdoblada en la de Manuel Lombo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Miguel´story. Pelusa Experience

Un bonito regalo de mi amigo Miguel.

1ª Parte .
El extraño caso de La Pelusa.

En proyecto:

A. Origen, desarrollo y metamorfosis de la pelusa.

B. Cómo fabricar distintos tipos de tejido con pelusa de cocina de compartidores de piso, jóvenes.

C. La pelusa, ¿vive en democracia, o en revolución constante?.

D. La jeta de Rajoy, ¿es idónea para crear borra pelusiástica?.

E. Últimos avances en la física de la pelusa.

F. Qué fue antes, el huevo o la pelusa.

Miguel nos irá informando.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Boheme, campanas de boheme.









Hoy, es mi cumpleaños.

Pleamar, pleamor agridulde en mi bohemia.

Me los he comido, primero, al dente, después a dentelladas, los he roído y, ya raídos, están a punto de irse con la música a otro porte.

El aire que me airea y, en el que aún aleteo me indispone con los picados en pecado.

Bufa fiesta, ¡maño!, cada año hace más daño al fantoche que pasa horas muertas como un tontolaba repasando trapos sucios, haciendo mohines de huevon.

Ayer, estuve en la Mozart, viendo a Los niños del Coro, tañir La Boheme.

Al corro, jugaba anteayer; "y agachate, y vuélvete a agachar."

Yesterday, me cortaron el cordón angelical. ¡Angelico!. Les Choristes: ángeles cantándome the last kirieleison. Uno de ellos se atragantó y echó la pota.
¿Cuántas veces he metido la pata?, ¿Cuantas, me he metido en la puta?.

Ven aquí, conmigo, aún tengo existencias y, pío, y la implío.

Tengo los pies fríos y los meto en la tripa de cualquier tipa.

Hoy es mi cumpleaños, everyoung, neveryouth. Levanto mi capa y me paso la mopa por los ojos para barrer el antifaz de falso marengo: gray.

Eres gris plomo, por eso nunca hablarás en plata.

A buenas horas explotas, a los sesenta y tantos. Pretendes ser explosivo, excriborroneando poerismos.

Intento fallido, try again.

Maniaco sexagenario, ninfarricida de farra por farrucas.

Hoy, es sábado. Sábado de amapola, lindísima, de ronda en la noche. Cumpleaños acabado cuando vuelvas a casa en un autobús lleno de Nat King Koles, mientras se quiebra la luna al recordar tu primera amapola rojísima, tornada en Violeta...subida a la Parra.

¡Para!, paralítico cascarrabias chiflado, mongol estreñido.

Sol-y-lopio, añoso, cotorra adicta a los cotarros. Puro Lladró, buscón de efectos para lograr afecto.
Escultor de tuercelana, apocado del diablo, no hay defensa para tu Boheme.

Decrépito remedo de Aznavour, se te ve venir. Guarda éste epitáfeo:

I see you coming.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Mesonera de Aragón





Esta mañana, como es habitual, casi todos los bares estaban cerrados.
¿Dónde desayunar?, en el único bar que en mi barrio el día de navidad
estaba abierto. Un pequeño mesón de la calle Pradilla, atendido por una
dulce y servicial camarera, china.

-¿Hay churros?,

-No habel chulos, chulelia celada,

-¿Un cruasán?,

No hay cloasan, pastelelía celada, sólo magdalenas, muy licas.

Y mientras mojaba la magdalena en el café con leche, y repasaba el periódico de ayer,
ella, con el mismo garbo y desparpajo de una baturra, repetía a los demás clientes con los brazos en jarras y altanera:

-No habel chulos, ni cloasanes, sólo magdalenas, muy licas.

lunes, 22 de diciembre de 2008

¡Oh, Jakie!





Un grado bajo cero. Me repliego, me reduzco, me encojo. Reboso salud, Dios protege las articulaciones de los capullos.

Vengo del Carrefur de recoger una tele de ocho pulgadas, con tdt, lector de todo tipo de cds, dvds, mando a distancia y toda leche; con treinta cupones de El Pais y 99 euros, más 19 euros de taxi, más dos horas gastadas entre pitos y flautas. El precio normal sin cupones, 120 euros, pero me da igual. Me encanta coleccionar cupones de periódicos e ir pegándolos en distintos albunes. Es una ilusión enorme, me apasiona, me rejuvenece. Si no fuera por esa actividad me cosería a balazos las dos sienes. Es una experiencia religiosa. Tengo un montón de cosas horribles que no cambio por ninguna nalga de mujer. Que quede bien claro. Es lo que hay. Esos hijos de puta de los diarios, lo saben y, me ceban el vicio constantemente.

Ésta noche pensaba haber ido al Van Gogh, he escrito un poema lleno de palabrotas, pero desde que no viene Sor Amparo, nadie se me escandaliza, nadie se sonroja. Se quedan mudos como un bosque japones impenetrable. Me gusta ofender a la poesía, humillarla y darle de hostias. No concibo otra forma, ¡ah!, y odio los nenúfares afligidos que no dejan de llorar.

Me quedo en casa terminando, POPISM, The Warhol Sixties, ¡oh,Jakie!. Estoy aprendiendo un montón acerca de cómo organizar fiestas underground sin velvet, para nuestra Casa de Zitas.

Paco Peco, ese hombre pálido que gesticula de gusto con las arañas enloquecidas, ya tiene blog. ¿Te he dicho alguna vez que te quiero, Paco? ¿why not?. Pero sin mariconadas. No hay nada malo en querer a un buen tipo. Los dos somos machotes y quemamos zarzas a ver si se nos aparece alguna diosa que no use lencería color carne. Él, busca una piva enamorada de Lautreamont, yo la prefiero, loca por Rimbaud.

Ahora, me voy a poner a comprobar si me ha tocado alguna pedrea. El que juega más tiene más suerte, el que juega menos, más salud.

Hace frio, mucho frio.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Calle Santa Isabel


Esta es la calle.

La calle de la pasión, de la imaginación, del descontrol. Calle de pasos automáticos, transformadores. Callejuelas de actividades secretas que brotan del delirio:

lirismo borroso aún, pues falta la clarividencia de la producción.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Me están entrando tentaciones de hacer un minucioso informe, un detallado relato, de cómo fue el rodaje porno.

Si no lo hago, es porque creo que no será del interés de mis visitadores, quienes me consta que abominan de todo lo escabroso, y que preferirían una copia del discurso de Pericles, o de algún párrafo de Homero.

El estreno será en nuestra sede: La Casa de Zitas.

Se anunciará a su debido tiempo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Ayer, grabé hora y pico del delirante show que en la biblioteca interpretaron los dos Fernández, Férnandez Mallo, y Fernandez Porta. Una maravilla de poema audiovisual, que todos seguimos con gran atención. Hora y pico de grabación que pensaba colgar aquí, para provecho de aficionados a estos líos poéticos. Pero no hay forma. Me dice que, o está apagada la cámara, o mal conectado el USB. Lo repaso, y todo está bien. Vuelvo a intentarlo y en la ventanita pone que no hay suficiente memoria. Borro archivos y compruebo los gigas que quedan. Hay, de sobra. Me crispo pero sigo en mi empeño. Nada. Como se me han terminado los DVDs, bajo al chino de la esquina y compro un paquete de diez, a ver si es posible pasarlo directamente al Verbatim, a través de Nero, desde la cámara al disco. Ni flouers. Sólo coge cosas si están en el disco duro. Fumo y pienso, ¿será posible?. Jadeo y me rindo. A cascarla. Si alguien da alguna idea que me solucione el problema mis hígados se lo agradecerán.

Tiro la toalla pero no muy lejos, volveré a probar.

Mariano Ibeas que ha comido muchísimos más libros que yo, en su blog, complementa, corrige y, perfecciona con sus magistrales conocimientos los refilones de mis vacíos crónicos acerca de lo que debe ser una crónica. Yo, no conocía al Merlot, ese y, él lo aclara de forma impecable.

Parece tan sencillo todo.

Ésta tarde, reunión con Sagrario Manrique y la panda, para el rodaje de una peli, porno. Yo, tengo que hacer de Nacho Vidal, por lo tanto, sobre las seis me tomaré una Cialis para favorecer el flujo sanguíneo del circuito bulbouretral.

sábado, 13 de diciembre de 2008


Care Santos, también se pregunta, " Qué hay más allá de la luz " le gusta meterse porlojondo.

No lo sabe, pero trata de saberlo desarrollando una historia de "dignidad final".

Care, es la más prolífica y trabajadora de la mesa, nada menos que una treintena de libros escritos.

viernes, 12 de diciembre de 2008


A Carlos Castán, le decepciona, o le inquieta, o le apasiona la idea de averiguar por qué se esfuman los sentimientos que un día tuvimos por alguien y que a ese alguien también se le hayan escurrido por el colador del tiempo.
Luis García Jambrina. Especialista en muertos y aparecidos. Sin quitarse el abrigo ni la bufanda, ha confiscado un instante para crear una burbuja de intriga esotérica, mencionando a Philip Marlow, cuyo espectro, según él, vagaba por allí. Y era cierto. Mariano Ibeas y yo, lo hemos visto.

Eloy Fernández Porta, lee un telediario en el se da cuenta del descubrimiento de un bloguero que existió en la edad de piedra.

Un cachondo postirónico, bastante lúcido, tratando de hacer coherente un relato desquiciante.








Agustín Fernandez Mallo, point of order.

Me ha hecho mucha ilusión tenerlo ahí, en carne mortal, un peso pesado de la poesía a pesar de su aspecto, mosca. Yo, he hecho una pregunta absurda que lo ha mosqueado.

Mi héroe.

"Así es la luz del tragaluz que parpadea en el ano de la gorda."

Viene a decir.

La piedra pómez es un mineral de luz y, el principio de superposición basado en soluciones particulares a un problema: cada capítulo, un solución, y así. Su literatura está hecha de soluciones. Se le nota que es físico, el tío es un experto en ecuaciones.

Qué guapos, los happening literarios que organiza Manuel Vilas.

Que rancias, las autoridades culturales que no ponen a disposición de los ponentes, limusinas para llevarlos y traerlos.



Jorge Carrión

Robert Juan Cantavella.

Dos jóvenes escritores, brillantes.

El primero, preocupado por la ficción de la realidad, (o al revés, no me acuerdo muy bien) en todo caso creo que es un adicto a Muchoviaje.com, o sea, que le gusta escribir libros de viajes.

Al segundo, es la amnesia y la materialización de lagunas mentales lo que le ocupa, o quizá no es nada de eso y la laguna es mía. La culpa la tienen ellos por rechazar el micro. No se entiende nada en mi grabadora.

Ésta minicrónica la tengo que maquetar en varios post, porque si no, se me amontonan las fotos, por lo tanto, dénle a la flechita de la derecha.

martes, 9 de diciembre de 2008

Eso, no tuvo perdón de Dios.
Me he dicho muchas veces,
todos los días, todas las noches.
Y me lo seguiré diciendo.
Por qué hice lo que hice,
y me cuelga la lengua un palmo.
Mi lengua ya es una raqueta;
el muro de las lamentaciones.
Me la trago
para fregarme por dentro
cuando la siento estropajo,
y restrego muchas veces,
todos los días, todas las noches.
Y seguiré fregando
hasta llegar a Dios,
que soy yo,
y yo, no me perdono.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Envíame un relato, ¡ya!, decía el comentario de Fernando Sárria, en mi blog, hace dos o tres semanas. Yo pensé, vale, algo se me ocurrirá, algún cuento seré capaz de estructurar e ir narrando palabra a palabra. Han pasado los días y al repasar lo que tenía guardado en “mis documentos”, no me ha gustado nada de nada. No sé porqué guardo toda esa bazofia. Son como medicamentos caducados que en su día cumplieron con su misión de amortiguar un vacío espiritual, de calmar el dolor de un aburrimiento, de atacar el virus de alguna curiosidad malsana y repentina, de exacerbar el síndrome de estocolmo crónico que padezco conmigo mismo, o de anti inflamar frecuentes contracturas en las cervicales del alma, pero que ya han perdido toda su efectividad laxante.

Como Fernando es uno de los pocos tipos entrañables a los que adoro, una de esas personas con las que sin tener relación constante, ni coincidencia de personalidad, respetas, porque cuando lo ves, inspira confianza y se te gana a golpe de jovialidad, transparencia y autenticidad, me pongo a la faena procurando exprimir mis “gossos modos” a ver si sale algo armónico, profundo y, esmerado.

Normalmente nos encontramos en presentaciones de libros y actos poéticos. Lugares por los que además de aficionados sinceros y sencillos a la poesía, desfilamos, deshechos de tienta, gente del hampa, actores secundarios, genios incomprendidos, pedantes de cuarta y, fantasmas onanistas.
Adivinen a cuál pertenezco yo.

Pues bien, en uno de esos encuentros, -y ésto lo juro por el azufre que respiraré eternamente cuando la palme- después de tomar unos vinos con otros fugitivos de la realidad, Fernando y yo, a lo que quisimos darnos cuenta, saliendo del enfrasque de una conversación más o menos irrelevante, una charla de barra salpicada por sus risotadas ante alguna de mis empanadas de perro viejo, miramos a nuestro alrededor y...

-Qué cabrones, se ha ido tododios. Pues yo, me voy también que estoy falto de sueño. Dijo Fernando.

-Vale, que te den. Dije yo.

-Cuídate, campeón, me deseó él, mientras se desabrochaba el cuello de la camisa y nos estrechábamos las manos.

No habían pasado ni dos minutos desde que me quedé sólo en Bodegas Dalmau, cuando una mujer de porte refinado, de unos treintaitantos, dirigiéndose a mi, decía algo a lo que no atendí porque mis ojos se clavaron en su escote, creyendo que la voz partía de allí, del esférico revestimiento de sus pulmones. Tenía una pinta estupenda; alta, media melena rubia, ojos grandes y azules y, labios altivos e indiscretos que dejaban ver una canana de blanquísimos dientes.

- Perdón, ¿decía, usted?.

-Decía, que si es amigo del señor que estaba con usted y que se acaba de ir.

-¿Lo conoce?.

-Yo a él, sí. Él a mi, también, pero ha pasado algún tiempo, estábamos muy borrachos y lo más seguro es que no se acuerde de nada.

-Pues vaya, ¿y?, ¿por qué no se ha acercado antes a saludarlo?.

-Era peligroso. Miedo. Me gustaría ser como una de sus hormigas, no cejar, no temer, insistir. Me conformo con recordar las horas que estuve con él. Fue en París. Coincidimos en una librería del Boulevard des Italiens con el mismo libro de Camus en las manos, era La Peste. Nos miramos nos reímos y me invitó a cenar en una de las barcazas de El Sena. Yo estaba y estoy casada y él también.

-Veo que le sigue la pista, me refiero a su mención de las hormigas.

-"…y me apoderé de tu piel y tu deseo,
derribando la humedad de tu cautela…"

-Tengo su libro, como ve. Entro en sus blogs aunque nunca comento nada, la entrevista que le hizo Antón Castro, la he visionado en Youtube miles de veces. Vivo en Santiago, he venido con mi cuñada a La Expo y, oh, casualidad. He estado intentando que no me viera, todo el rato.

-Y lo ha conseguido.

-Sí, pero, perdóneme, no he podido resistirme a preguntarle por él, tengo poco tiempo, ya le he dicho que estoy con mi cuñada, me inventaré algo para justificar esta conversación.

-Bien, lo entiendo, ¿quiere que le diga algo?.

-Que sepa que lo veo, que le leo, que no me importaron sus dificultades de erección, era comprensible por el alcohol, tampoco la peste de sus calcetines, (gracias a La Peste, de Camus, nos conocimos, ¡jeje!) ni la molesta raspadura de su barba entre mis piernas, ni que estuviera todo el tiempo recitándome poemas de amor, que he quedado petrificada al verlo, que soy una cobarde, que lamento la herida que le hice con mis dientes en el escroto, que es adorable, encantador, suave, delicioso y, sueño inalcanzable.

-Bien, ¿y cuando le haya dicho todo eso?, porque a lo mejor le gustaría saber lo que él opina de usted, si se acuerda.

-Seguro que se acordará, de hecho, lo tiene que hacer cada vez que se la coja para orinar o para cualquier otro menester. Ésto le inspirará un gran poema y lo escribirá, como sólo él sabe hacerlo. Yo lo leeré, y sabré que me lo dedica a mi. Con eso me basta, (por ahora). Me tengo que ir, encantada y un millón de gracias por su paciencia.

Y allí me quedé, viendo como salía del Dalmau, agarrada a su cuñada del brazo y me obsequiaba con una maliciosa y delicada sonrisa de complicidad.

¡Qué historia!.


Cómo no he visto a Fernando Sarria desde entonces y le debo un relato, qué mejor cuento que éste hecho, el cuál, juro por el incienso de mi sangre que ocurrió y, al que sólo falta ponerle, música de fondo, una fotografía de París y, otra de una pareja de amantes queriendo y no pudiendo quererse.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Que discurra, que piense, que acumule ideas para la "house of assignation factory."

Me dice Sagrario.

Se me ocurren muchas, pero se me caen con un ruido sordo. Como si estuvieran muertas antes de nacer. Vienen, se alejan y me dejan plantado.

Una, recién fenecida: New Zeta Times (magazine).
Otra, rebautizar las calles, como en Nueva York.

Así, el Paseo de Independencia sería, la 5º.
El Coso, la 10. La calle Alfonso, la 57. Manifestación, la 29. Y en ese plan.

Broadway, sería El Tubo y aledaños. East Side, Torrero, y Manhattan, el Áctur.

Y nuestra Party House, en medio. Con muchas fiestas llenas de gays pintores, gays, poetas, gays, músicos. Todo muy elegante y sombreado por miles de velas.

En una de las habitaciones habría siempre una bella durmiente a tiempo parcial, lesbiana y japonesa, que se pareciera a Yoko Ono, o también podría ser de Cuenca y proponérselo a Ana Manzana, aunque no es lesbi-ana, -creo-. En fin, no sé. Todo ésto son ideas con muy poco tirón, por eso se me caen.

La Party House Gallery, en el East Village, cerca de El Pilar. Los mejores creatures de Jazz de Zeta, -todos, barrocos y gays-, amenizarían exposiciones abstractas de artistas de las que abstraen y substraen.

Yo, haría una colección de vestidos cortos y chillones para las chicas, que irían con pelucas lacias y brillantes, a las que también rebautizaríamos. Todas se llamarían, Dorothy. Ruth, Barbara, etc.

Park Avenue, sería El Parque Pignatelli. ¡Oh, Dios mío!, parece que lo estoy viendo. Aunque también podrían ser las riveras de Ebro River.

Pero..., me falta Harlem. Dónde coño sitúo Harlem.

lunes, 1 de diciembre de 2008







L’important,
c’est la rose,
l’important,
c’est la rose,
l’important,
c’est la rose,
crois-moi…



Importancia, déjame burlarme de tí, importancia.
Es que tengo ganas de tomarme a chiste.
A mí me engendraron por casualidad, para mi madre, aquél hombre era importante,
para él, ella, sólo un polvo, unos tremendos polvazos con una preciosidad de mujer.

A mi me parió una rosa enamorada de un ornitorrinco imbécil.
Pesé cerca de cinco kilos y al verme tan grande, el pájaro voló.
Luego creo que se convirtió en búho, después en cuervo, y por último en grajo.
Lo importante para la rosa era el temblor de su pequeño escaramujo.
Es sencillo cómo ocurren las cosas, no sé que opinarán ustedes, pero para ganarse unas pesetas, la rosa tuvo que hacer de ama de cría de otro crío.

A mí me ponía en la teta buena y al otro en la teta atorada.
Yo me crié hermoso y grande y el otro, raquítico y roñoso.
Todo es cuestión de leches. O leche de ornitorrinco imbécil, o leche de falangista facha. Leche de polvazo, o leche de hiena azul con la camisa nueva.
En aquella época, para la gente, la rosa, era la puta que me parió
y no me dejó en el hospicio como quería el búho, como quería el cuervo, como quería el grajo.

Ahora, la rosa, a punto de cumplir noventa años, habla por los codos, me mira con orgullo, y me recuerda a mi hermano de leche, el raquítico.
Y yo le digo, ¿Cual es tu teta más importante?, ¿de qué teta le dabas de mamar al canijo?, y ella me contesta sonriendo maliciosamente. -Su padre me obligaba a darle de la teta derecha, pero eso no era lo importante, lo importante fue el ornitorrinco
imbécil.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Yo podría hacer de este blog un lugar hiperfrecuentado, megafamoso, supercomentado, me sobra talento para meterme en el bolsillo a todos esos seres que van de blog en blog buscando esencias y sabores contemporáneos; caldillo de entraña de escritores espontáneos, de mártires periféricos que invadimos la red con repertorios eclécticos, sujetos por incomprensibles razones a llenar de mierda leíble el cristal de las computadoras , que deambulamos por ésta Mandrágora de mandrágoras que son los blog, escribiendo chorradas. Eso, por debajolagarra, sin sudar demasiado, como si tal cosa, ¡lo juro!.

Yo podría reinventarme a mí mismo, queridos visitantes y lograr ingente cantidad de comentarios cortos, laudatorios, como: "eres el puto amo", "eres pura sensibilidad", "beso tus pies", "no puedo contener el éxtasis", me quito el sombrero", "qué elegancia, que belleza, que perfección, qué maestría". Beberme el corazón y el pubis de todas las blogueras, que se masturbaran a mi salud, que alcanzaran todos sus orgasmos pensando en mi, o que se suicidaran por no poder besar mi frenillo inferior. Que tuvieran ataques epilépticos, ¡que se cagaran de gusto mientras yo alzaba la hostia consagrada de mis post. Eso está chupao, ¡vamos, sin inmutarme!, lo que yo te diga, sin moverme una miaja.

Yo podría quemar la blogsfera o blogosfera, y observar como Nerón, el incendio global, desde los pinares de Puerto Venecia, y a falta de cítara, o lira, tocar en mi bandurria los sitios de Zaragoza, mientras se multiplicaban los relámpagos de las explosiones de todos los portátiles comprados en Media Mark, -que "yo no soy tonto"-. La madre que me parió, que bueno podría ser si quisiera. En serio, detrás de toda ésta insulsa cháchara, en el revés de todo éste artificio sin pies ni cabeza, hay un talud de talento que pugna por avanzar, pero que se detiene en seco antes de meterse en camisa de once varas.

Yo podría crear turbulencias en el lugar exacto de todos vosotros, ataros ferreamente al veneno de mi fantasía, haceros viajar en el camuflaje de mis plumas, volveros locos, asfixiaros en los Andes de mi razón. Eso, dormido, con un mano -aunque no soy vasco-, con la minga, sin despeinarme, sin mover una ceja, lo que yo os diga.

sábado, 22 de noviembre de 2008





Siempre he tenido facilidad para tocar instrumentos musicales. Cuando tenía seis años, mi madre me compró una bandurria y aprendí a tocar de oído La Vaca Lechera, después, Los Sitios de Zaragoza. Esto me proporcionó cierta soltura con las jotas, y la música popular italiana; Torna Sorrento, OH,Sole mio, etc.

Años más tarde me compré una guitarra y practiqué música de Gardel, un popurrí de tangos sin ninguna regla de solfeo, cada nota que aprendía por mí mismo era un descorche de felicidad, la impagable sensación del descubrimiento casual, mis dedos atinaban a la primera cuando buscaba el traste de la guitarra. Después, con el teclado, la locura; Blues, Jazz, boleros. Pero sobre todo, canciones italianas.


Jimmi Fontana me proporcinó con su balada, Il Mondo, material suficiente para dar la tabarra a todo aquél que no tuviera dioptrías en el oído y, Nicola Di Bari, con - Chitarra suona più piano, excusa suficiente para quedarme sólo, huían conmovidos por mi virtuosísmo melódico y yo degustaba aquellos mómentos desérticos de gente, pensando que la música y yo, estábamos hechos el uno para el otro.

viernes, 21 de noviembre de 2008






Se ha presentado en el Fnac un libro de relatos con una temática original y atractiva. Se titula VIVO O MUERTO Cuentos de Spaghetti-Western, de Tropo Editores.

He ido a las cuatro a por él, y a las siete y media a la presentación. Empiezo por el relato de Manuel Vilas,- sólo llevo dos hojas-. Después seguiré con el de Patricia Esteban porque les he preguntado si salen coristas de Saloon y, han dicho que Patricia sí que saca coristas. Los otros autores que trasplantan relatos al libro son, Francisco Casavella, Felipe Benitez Reyes, Norberto Luis Romero, Oscar Sipán, Hilario J. Ramirez, Mstio de los Santos, José María Latorre, y Carlos Castán

Vilas, parece ser que sitúa a Sergio Leone en el purgatorio y allí, alternando con Akira Kurosawa, con Igmar bergman, John Ford, Hitchcock, Buñuel, Antonioni, y Picasso, ¡perdón!, -veo que también habla de Charles Bronson- cascan de cine, -quiero decir que tratan de, no que se expresen maravillosamente.

No sé que dice porque ahora no tengo tiempo de seguir, pero el Bronson, Mola. Me sabe a Jack Palance, en basto, a Burt Lancaster, en feo, a Ernest Borgnine, en guapo, y a Anthony Quinn en impasible.
Doberka, me ha dicho que tiene un blog. A ver si me da la dirección. Mientras, busco algo de Morricone para entrar en situación.

miércoles, 19 de noviembre de 2008





Hace un rato, aquí, en Cuellar, un autobús, concretamente el 33, se ha saltado el semáforo en rojo, del paso de peatones, en el que yo aguardaba con mi perro Genaro para entrar en el parque Pignatelli. A toda leche, a toda hostia, a todo gas. No ha pasado nada porque nadie se ha precipitado a cruzarlo. El cierzo ha diluido media docena de frases soltadas al unísono, gemelas, idénticas, clonadas. Frases reactualizadamente dignas, pero de corta travesía que el viento ha despojado de su contundencia sonora: "hijoputa", ha dicho una señora con cierta timidez através de su bufanda, que ya había adelantado un pie, "hijoputa, hijoputa", ha repetido un muchacho de unos catorce años tirando de la correa de su chucho, "hijoputa", se ha adivinado en algunos labios de los que esperaban al otro lado, "hijoputa", he mascullado yo.
Bien, pues Paco Peco, me dejó hace unos días en mi correo éste poema que trata de la cabronada que supone perder a alguien porque un hijoputa ha troceado su estampa hasta convertirlo en sombra.




Ocurre con frecuencia
que las sombras
son atropelladas
por autobuses urbanos.
Destrozadas:
Escuchan el susurro incesante
del tiempo, el rumor de lo acontecido,
el último gemido de la madrugada.
Descansan en el recuerdo de la forma,
en la pared desconchada de la memoria.
Merodean, cargadas de imágenes
se hacinan en las ventana
viendo el espectáculo de nuestra vida,
que hiede a plástico y a colonia barata
de entidad bancaria.
Por la mañana vuelven a tumbarse allí.................
donde sucedió todo, allí en el reino
de los zapatos huérfanos,
en las calles cortadas, - de momento- allí en el tumulto de mediocres con bolsas en las manos, bolsas que contienen zapatos esperando que alguien, algún día sea capaz de frenar a tiempo.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Raymond Chandler, en una carta dirigida a Bernice Baumgarten, agente literario de novela negra, le decía:

"Hace tiempo que me he persuadido de que lo que hace aburridas a las novelas policíacas, al menos en un plano literario, es que los personajes se extravían cuando ha transcurrido un tercio. A menudo, la apertura, la puesta en escena, el establecimiento del trasfondo, es muy bueno. Pero después la trama se espesa, y los personajes se vuelven meros nombres. Bueno, ¿qué puede hacerse para evitarlo?. Se puede escribir acción constante, y eso está muy bien si uno lo disfruta. Pero lamentablemente uno madura, uno evoluciona, se vuelve complicado e inseguro, uno se interesa en los dilemas morales más que en quién le rompió a quién la cabeza. Y en ese punto uno debería retirarse y dejarles el campo abierto a hombres más jóvenes y más simples, si no, uno empieza a imitar a sus imitadores."

Dilemas morales. Qué putada.

No estoy de acuerdo. Muchos jóvenes se atormentan igual o más que un veterano a la hora de desritualizar un trabajo artístico.

Aunque es verdad que el gusto se educa con escepticismo y capacidad para aburrirse de las cosas aburridas.

Pero...

A mí, me gusta que en la novela negra, el escritor se enrolle y, haya matones, palizas, asesinatos, secuestros. Y sobre todo que meta muchas comparaciones metafóricas y descripciones de la personalidad de los personajes.

A mí, me parece que Raymond Chanler, cuando dijo esas cosas tenía ya la edad ruin. La edad ruin, llega a partir de los cincuenta más o menos. Se empieza a despreciar lo que hace gente más joven de pura envidia. Uno se infecta de pelusa al descubrir que mientras tu talento ya ha dado todo de sí, algún chiquilicuatre aniñado de veintipocos es capaz de lograr cuajarones de éxtasis en la gente, con su inventiva.

A mí, me afecta mucho. Yo ésto lo sé ahora. Porque mi odio hacia los jóvenes virtuosos, ¡maldita sea!, hace tiempo que raya en lo patológico. Me dan tanto asco esos cabrones tan listos, como el fibroma mental del tamaño de una paletilla de jamón de los puretos que fingimos despreciarlos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Tengo encima de la mesa un Cultural, en el que conmemoran diez años de no sé qué, y del que sólo he leído un relato de Montero Glez.

Tengo un ensayo de Julián Ríos, titulado Quijote e hijos, un libro de conversaciones de Philip Roth, El Oficio, y la Poesia Completa de Sylvia Plath.


Tengo que contestar a un mensaje de Sagrario Manrique, diciéndole que sí, que iré a esa cena del día veinte.


Tengo en el pensamiento un pensacierto, que ésta noche no tengo el cuerpo para fríos. Hay cierzo helador y no hay nada ahí afuera que me entusiasme lo suficiente para salir.


Tengo fundados motivos para estar contento. Hoy me he dado cuenta de la grandeza de mi insignificancia. Soy capaz de percibirme a trozos, notar algunas zonas de mi estructura física, que viven en mi, que han estado siempre conmigo pero que apenas se han dado a entender, quizás por timidez o prudencia, el caso es que nunca les he hecho demasiado caso hasta el lunes que empecé a toser. Cuarenta y cinco años fumando y el médico me ha dicho que mis pulmones pueden filtrar otros cuarenta y cinco años de humo.

Tengo que descubrir qué es mejor, descubrir o recubrir, olvidar o recordar, leer o releer, querer o requerir, saber o resabiar, vivir o revivir, escribir o desistir.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Ayer me dejó boquiabierto, Juan Francisco Ferre, en el acto que Manuel Vilas organizó en la Biblioteca de Aragón para debatir acerca de la Nueva Narrativa, por su facilidad de palabra, por la meridiana claridad de sus planteamientos y por su habilidad para zafarse con destreza y elegancia de las torpes cuchilladas que le lanzaba Félix Romeo. Duro pellejo, el de J. F. Ferre, no le pasaba una.
Y eso caló en la gente, (escritores y profesores de literatura) a quien era difícil embaucar a base de morro. De todas formas hay que reconocer que el rifirrafe contribuyó a hacer más divertidas las exposiciones. Juan, no era una presa dispuesta a acojonarse ante los obvios trucos verbales del basilisco Romeo.
Dicho lo cual, yo, sí que noto la diferencia entre sísmicos aguafuertes, ironías, galimatías, prodigios cuaresmales, y cacofonías de la llamada, generación Nocilla, y la enraizada narrativa al uso y abuso de formas oxidadas de narrar.
Se dijeron muchas cosas interesantes. Julián Rodriguez estuvo brillante en su exposición de datos de editoriales y estructuró con perfección su convencimiento de que no hay nueva ni vieja narrativa, todo es válido si hay calidad.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Me gustaría ser negro, o ser gay, ser algo de lo que sentirme orgulloso o indignado en éstos días.

La victoria de Obama ha henchido desde lo más hondo el pecho de los negros y ese subidón es impresionante. Hoy por hoy la raza negra es la mejor raza de todas la razas. La noche mítica del 4N marca un antes y un después en la fusión del color de la piel, en las aspiraciones de los ninguneados y bla, bla, bla.

Las declaraciones de la Reina Sofía a través de una escritora oportunista, han cabreado a los homosexuales y cambiado (a peor) su imagen, que debería ser como el agua, (inodora, incolora e insípida). La cagó, la reina madre y ese impacto ha proporcionado a los maricones, motivos para que esa ilustre dama, les caiga como el culo, ejem, bueno, no quiero decir que un culo les caiga mal, ya me entendéis, y bla, bla, bla.

El caso es que como ni soy negro ni bujarra, me da igual todo. De tensión arterial, 12/8, o sea, normal, no me afectan sorpresas ni sobresaltos, nervios de acero y, un estómago poco proclive a la náusea y, la planicie de mi inconsciente, alcanza límites insospechados de desarrollo, y bla, bla, bla.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Uno de los alicientes del ordenador es que te obedezca con celeridad, que siga tu ritmo y que no se llene la pantalla de mierda publicitaria enviada por esos hijos de la gran puta que son los hackers. Mi computer necesita un fumigador experto, esto acaba con mis nervios. Cada vez que lo enciendo se llena de errores. Gracias a todos por seguir entrando pero esto da asco, voy a cortar por lo sano, ¡a la mierda!, tanto esperar a que cargue resulta cansino. Me dan ganas de estamparlo. Me siento estúpido aquí delante y me jode tener que llevarlo a formatear.
¡Ala, zanjada la cuestión!. Me cago en sus muertos.

sábado, 1 de noviembre de 2008

La oficina del cementerio no abría hasta las cuatro de la tarde. Eran las tres. Iba a llevar flores a mi padre, a mis abuelos, a un hermano de mi madre, y a mi suegra. Como siempre me armo un lío buscando los nichos, suelo recoger un plano del camposanto pues soy incapaz de recordar cada uno de noviembre los sitios exáctos y marea ir de manzana en manzana al tun tun. Todas son iguales y, si bien he adquirido la costumbre desde hace seis o siete años de realizar esa visita sin fallar uno sólo, tardar más de lo necesario me cabrea. LLego, limpio la lápida, si hay que limpiarla, pongo las flores, me quedo mirando los nombres unos segundos, y me voy. Pero hoy no me ha quedado más remedio que hacer tiempo y lo he empleado en fisgonear lúgrubes panteones con esculturas de cristos, vírgenes y ángeles, fechados desde mil ochocientos y pico, tumbas de los años veinte, y capillas de los cuarenta y sesenta. Alguna vez he escrito acerca de la poca imaginación a la hora de redactar epitáfeos curiosos. Estoy por crear una franquicia y alquilar unos pocos metros en grandes superficies.

-SE HACEN EPITÁFEOS PERSONALIZADOS, ÜLTIMAS SINCERIDADES.

-Haga que el día de Todos los Santos la gente que le conocía le recuerde comprensivamente y la que no, le envidie por gran su sentido del humor.

Ahora con la crisis, hay que discurrir y al negocio mortuorio se le puede sacar mucho partido.

LE FALLARON LOS FRENOS AQUELLA MADRUGADA A MI ERECCIÓN DE CABALLO
MIENTRAS MI NOVIA ME HACÍA UN TORNIQUETE CON LA BOCA
Y YO CERRABA LOS OJOS DE GUSTO.

NO NECESITABA GRAN COSA PARA VIVIR, EL ALQUITRAN DE DOS PAQUETES DE TABACO
DIARIOS Y LA MELODÍA DEL SAXOFÓN DE MIS BRONQUIOS FUERON CONFIGURANDO
MI ASPECTO ACTUAL.

NUNCA SABRÉ POR QUÉ, NO ME ENTERÉ DE NADA, TAMPOCO SÉ SI ÉSTE ES MI CADAVER
PORQUE NO TENGO NI LUZ NI ESPEJO.

ME PASÉ CON LA VIAGRA.

NECESITABA CAMBIAR DE AIRES.

MALDITA SEA, LA INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA FUE UN FRACASO
PERO LO QUE PEOR LLEVÉ, FUE EL HEDOR DE LA HALITOSIS DEL CIRUJANO.

CADA DÍA ME NOTO MÁS DELGADO.

Porque se habla mucho de epitáfeos famosos, pero yo, aquí en Zaragoza aún no he leído ninguno.

Tambien podría crear una tienda virtual por internet: www.epitafeoscachondos.com.

¿A que es una idea cojonuda?.

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paquétecuento from 11 mar 2008


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