Esta tarde, a las siete,
en La Biblioteca de Aragón pongo mi salvaje,
difusa, y periférica voz a varios poemas de
Mario Benedetti. Mi técnica,
la del injerto.
Jardinero experto, jardinero.
Me meto en cada jardín.
Poesía flotante: L’Atalante (Jean Vigo, 1934)
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En pocas ocasiones el espectador tiene ante una película una sensación tan
directa y penetrante de que el cine se está construyendo, que de hecho se
está i...
Hace 1 día
3 comentarios:
suerteeeeeeee!!!!!!!!!!!!
Jardinero a tus geránios. Estoy seguro que te los llevarás al huerto, primo. Salú.
Graciaaaas, Ana.
Hola, Child, odio el chirimiri de letras melancólicas, pero llevaba paraguas.
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